ExCuRSiONiSmO RoMáNTiCo FoReVeRExCuRSiONiSmO RoMáNTiCo FoReVeR
 Zodiaco Zodiaco
lunes 26 de diciembre de 2016, 12:05:02

Tipo de Entrada: RELATO | 1146 visitas

En compañía de Alba, Siria, Droguero, un tercer David y Sheila, realizo una tranquila excursión otoñal por el Berguedà, en concreto la repetición de la ruta que realicé con Droguero y otros hace dos noviembres que consiste en seguir un itinerario circular desde el Pla de la Creu de Fumanya (1640m) hasta la Roca Blanca (2289m) y la Gallina Pelada (2317m) pasando por el despoblado de Peguera y regresando por lo alto de la Serra d´Ensija. En total seis horas y cuarto de agradable, variada y tranquila excursión en buena compañía.

 

A las 9 de la mañana, en la salida número 62 de la C-16, Sallent Sud, nos encontramos yo, Alba y Siria, con Droguero, David y Sheila, que vienen en otro coche. Desde aquí proseguimos en ambos vehículos un rato más por la C-16 hasta pasar Berga y, cerca de la central térmica, tomamos la carretera secundaria que se dirige a Sant Corneli, unas antiguas minas de carbón ahora visitables. Un poco más adelante, pasado Fígols y cerca del yacimiento de huellas de dinosaurio de Fumanya, estacionamos los coches en el paraje llamado Pla de la Creu de Fumanya, donde una vacas de tonalidad rojilla y grandes cuernos pastan junto a los pocos coches que hay en el lugar. Alguna parece mostrarse poco amigable con nosotros; diríase que no somos bienvenidos aquí.

 

Exactamente a las 10 de la mañana nos ponemos en marcha. Llama la atención el sentido descendente inicial, necesario para empalmar con el GR-107 o Camí dels Bons Homes a la altura de la Font de Cal Coix, una fuente con tejado y abrevadero junto a la que nos fotografiamos en grupo. Valle arriba, en poco tiempo, alcanzamos el pueblo deshabitado de Peguera, donde como hace dos años, nos tomamos una foto exactamente en el mismo lugar. En aquella ocasión éramos 13 y los únicos que repetimos somos Droguero y yo. Con Alba me acerco al cementerio, donde una placa recuerda a los fallecidos del pueblo.

 

Valle arriba, entre árboles, prados y acompañados de un gran silencio, llegamos hasta el pie de una gran mole rocosa: es la pared sur de la Roca Gran de Ferrús. Aquí el camino comienza a subir de forma decidida hacia un collado evidente de nombre l´Estret. A Siria le da por tomarse alguna foto en el pedregal, cual cabra salvaje. David nos avisa de que hay muchas abejas cerca y nos desviamos un poco del sendero. Droguero va a su ritmo, tranquilo pero constante, cerrando el grupo. Una vez alcanzado el collado, desayunamos sobre la hierba. Como ni en el sol ni en la sombra se está del todo bien, me pongo justo en el límite y tengo medio cuerpo fresco y la otra mitad radiante.

 

En el collado abandonamos el Camí dels Bons Homes (GR-107), que se dirige a Gósol, al pie del Pedraforca, y emprendemos la subida a la Roca Blanca siguiendo las marcas circulares de pintura roja. Un paso expuesto que en caso de haber nieve nos haría tener que retroceder es lo más complicado de toda la excursión. Como Droguero y yo tenemos algo de miedo a las alturas, intentamos no mirar abajo. En mi caso, sobre todo, cuando veo pasar a los demás, en especial a él. Tras esta pequeña trepada alcanzamos una loma con vistas al valle que hemos remontado, al collado y a varias sierras distantes. Pero lo mejor está por venir: al alcanzar la cresta final, de repente, se nos muestra enfrente, en todo su esplendor, el imponente Pedraforca. ¡Qué pasada!

 

Si bien hay sendero, si uno tiene ganas de diversión, puede progresar con tanta dificultad como desee si opta por la cresta y no por el bosque. Arriba, nos tomamos una foto grupal con el Pedraforca y la sierra del Cadí como telón de fondo y acto seguido avanzamos por el cordal desde la Roca Blanca (2289m) hasta la cumbre de la Gallina Pelada (2317m), con algo de nieve en la vertiente norte y todo el valle que hemos remontado bajo nuestros pies en la vertiente sur. Con Siria, me tomo una foto muy bonita en medio de la cresta con la cumbre final al fondo. Al alcanzarla, paramos para comer y dejamos algún comentario en la libreta que hay en el buzón metálico.

 

Para regresar al coche, iniciamos el descenso por la ruta normal, a través de los prados, hasta alcanzar el refugio de montaña d´Ensija o Delgado Úbeda, hoy cerrado. Exploramos su pequeño habitáculo libre, con un belén, chimenea y capacidad para unas cuatro personas pero sin colchón y tomamos rumbo a un collado situado entre la Creu de Ferro y el Pla de les Tores, dejando atrás la ruta norma que sube a la Gallina Pelada por la vertiente norte. Desde el collado, un pronunciado descenso a través de un torrente seco con multitud de troncos muertos nos deja en un bosque, por el que siempre perdiendo altura, acabamos alcanzando el coche tras 14 kilómetros y seis horas y cuarto de excursión.

 

Una vez listos, nos acercamos en coche al yacimiento de huellas de titanosaurios de Fumanya, uno de los dos más importantes de Europa. Nos apeamos y tomamos alguna foto, incluyendo con la reproducción en metal de uno de ellos, ya bastante oxidada. De hecho, la zona aparenta estar dejada de la mano de Dios, con un centro de visitantes a medio construir, etc. Me imagino que fruto de la crisis. Uno de los muros con huellas se ha venido abajo por un deslizamiento de tierra, qué lástima. Nos despedimos y decimos adiós a esta excursión circular, varaida y entretenida, sin duda muy recomendable. Veremos si dentro de dos años, en 2018, la volvemos a repetir, como en 2014, y nos queda una especie de bienal al Berguedà. El tiempo dirá…

 

P.D. Te invito a visitar mi canal de Youtube Feliz Éxito aquí:  www.youtube.com/felizexito




Añadir nuevo comentario
Usuario de Madteam.net No usuario




Vista Previa



 

 
MadTeam.net | Suscribirte a este blog | Creative Commons License Blog bajo licencia de Creative Commons. | compartir este enlace en Facebook