ExCuRSiONiSmO RoMáNTiCo FoReVeRExCuRSiONiSmO RoMáNTiCo FoReVeR
 Zodiaco Zodiaco
Estas en » ExCuRSiONiSmO RoMáNTiCo FoReVeR » Inicio
Recopilación de relatos sobre las aventuras vividas en la montaña y la naturaleza. También hay alguna galería de fotos. Si quieres ponerte en contacto conmigo escríbeme a dmiraher@terra.es
domingo 12 de febrero de 2017, 10:42:54
11-02-17: Vía ferrata Baumes Corcades (Centelles)
Tipo de Entrada: RELATO | 1 Comentarios

Como ya sucediera en febrero de 2016, la primera excursión del año, de nuevo con Jorge, es a la vía ferrata Baumes Corcades de Centelles. En esta ocasión, no obstante, nos dedicamos también a grabar un vídeo motivacional para mi canal de Youtube Feliz Éxito, que el febrero pasado aún estaba a ocho meses de ver la luz y nacer. A pesar de la posibilidad de lluvias, el tiempo acompaña y podemos disfrutar de una agradable jornada ferratera.

 

Pasan ocho minutos de la hora acordada, las 10:30, cuando llego al aparcamiento de la vía ferrata Baumes Corcades. El motivo: me he topado con multitud de ciclistas en la parte final de la carretera que comunica Sant Feliu de Codines con Centelles y al ser descenso con curvas no me he arriesgado a meterme en la maraña pelotonera. Jorge está cambiando el coche de lugar, desconozco el por qué, pero me hace pensar erróneamente que también acaba de llegar. Por infrecuente que parezca en esta latitud y país, nosotros solemos ser puntuales y cumplir con las horas de encuentro.

 

Tras nuestro primer vídeo titulado Vive la vida al límite ( https://youtu.be/BKZFDLoTP-Y ), grabado en la vía ferrata Cinglera del Resistent, en Castellbell i el Vilar, hoy vamos a grabar una segunda parte, un vídeo motivacional titulado Sé activo, vence el miedo y abandona tu zona de confort ( https://youtu.be/UCoMc3b9qE0 ). Para ello comenzamos a filmarnos durante la aproximación alternativamente el uno al otro con mi videocámara, que durante toda la jornada va a ir de una mano a otra y por fortuna va a sobrevivir a tal atrevimiento. Incluimos las señales amarillas –sendero– y rojas –ferrata– así como un círculo de cipreses en el que se celebraban aquelarres. Precisamente hoy en el pueblo se celebra el Cau de Bruixes, en el que he dejado a Alba. Una frase dice A Centelles bruixes totes elles (en Centellas brujas todas ellas).

 

Al llegar al pie de la vía ferrata grabamos la presentación de nuestro vídeo, parecida a la anterior, con el paisaje al fondo. Vemos a un grupo de unas siete personas en la segunda parte del promontorio rocoso en el que se desarrolla este primer tramo de la vía ferrata, y dos chicos al pie de la vía dispuestos a comenzarla. Me acerco pero por lo visto uno de ellos está enseñándole al otro cómo progresar asegurado. Este segundo no se anima –quizá ya lo haya intentado– y se van a ir directos al segundo tramo, un largo flanqueo sin dificultad. Así pues me pongo en marcha y con la seguridad que da la experiencia y el haber recorrido esta vía ferrata en multitud de ocasiones, supero el primer tramo mientras Jorge me graba citando a Enid Blyton: La mejor manera de tratar los obstáculos es usarlos como escalones. Reírse de ellos, pisarlos y dejar que te lleven a algo mejor. Me la he traído anotada pues me pareció que le iba como anillo al dedo a este primer espolón rocoso.

 

Detrás de mí viene Jorge, que pronto enlaza conmigo pues el grupo de siete personas progresa poco a poco. Si la vista no me falla –ni la atribución de edad– incluye a alguna adolescente. Delante de nosotros va un chico que ha subido hasta aquí a pelo, esto es, sin asegurarse. Mi compañero aprovecha y me sigue grabando, justo donde hay un tramo vertical de grapas y un paso horizontal en el que es preciso colocar el pie en una diminuta repisa. La vida comienza ahí donde termina tu zona de confort. Si permaneces en tu zona de confort no irás muy lejos –sentencia. A lo que yo le propino: El miedo es aquello que te mete temor, que te impide avanzar. Nosotros, a pesar del temor, a pesar de las inseguridades, estamos avanzando, estamos siguiendo adelante. Nunca os dejéis vencer por el miedo. Si el miedo te atenaza, tu vida estará acabada. Esta última frase lapidaria le parece brutal, le he dejado patidifuso jajaja. Todo lo que pudiera añadir sería un anticlímax.

Nada más superar este primer tramo, que como he dicho es un gran espolón rocoso, aceleramos el ritmo de camino al segundo: son unos cinco minutos de caminata primero por un prado y luego por el monte. Esto nos permite alcanzar al numeroso grupo que nos precede y que nos dejen pasar y tengamos vía libre para afrontar el segundo tramo, un kilométrico flanqueo por las “Baumes Corcades” que dan nombre al itinerario, que presenta en su variante opcional un puente nepalí de 68 metros de longitud, dicen que el más largo de Europa  –desconozco si es así–. Jorge lo acomete y yo, desde abajo, lo grabo aparentemente suspendido en el cielo, desafiando la naturaleza humana, mientras cito otra frase que me he traído anotada, esta atribuida a Frank A. Clark: Sin encuentras un camino sin obstáculos, es probable que no lleve a ninguna parte.

 

Una vez reagrupados, dejamos en la libreta que hay en el buzón metálico constancia de nuestro paso y terminamos el kilométrico flanqueo –el adjetivo es literal– hasta plantarnos en la variante de la Tosquera, inaugurada en 2006, donde se encuentra el tramo de l´Esperó, catalogado como muy difícil. Desde enfrente, grabo a Jorge acometiéndolo, es sobremanera fotogénico. En nuestro vídeo lo acelero y le meto una música sin derechos de autor de fondo que le da un toque cómico, como de película antigua. Jorge al verlo, según me dirá, le hará reír mucho jajaja. Aquí el año pasado participamos en un estudio de psicología en el deporte y nunca más volvimos a saber nada a pesar de que les escribí por si tenían los resultados, era precisamente sobre las emociones, como el miedo, y los recuerdos posteriores de la actividad.

 

En el prado, junto a unas vacas, grabamos lo que será la despedida del vídeo. También vemos varias terneras, hay que ver lo tranquilas que viven aquí. ¿Por qué extraña razón el ser humano se habrá complicado tanto la vida, la existencia? Frente al correr para no llegar a ninguna parte, estos rumiantes nos muestran que es posible vivir con parsimonia y de forma tranquila. El ganado bovino queda atrás y nos acercamos al tercer y último tramo de la vía ferrata, el más atlético, con varios techos y una escalera metálica que facilita la superación del primero. Como Jorge apareció en el vídeo anterior superando el techo del Resistent, hoy me toca a mí. Y ante la cámara lo supero sin dificultad alguna. Sobre la barra de la escalera, me marco un bailoteo: La vida es una cuestión de equilibrio.

 

Arriba del todo, en lo alto del Turó de Puigsagordi (986m), comemos al borde del risco con los pies colgando y buenas vistas. En Centelles repican los tambores, como he comentado están de fiesta. En el campo vemos al grupo de la visita guiada en el que está Alba, a vista de pájaro. Yo asistí en una edición y nos llevaron a lugares relacionados con las brujas. En Centelles está documentada la quema de algunas en la Edad Media. Jorge me da galletas de chocolate Príncipe –yo trabajé en la fábrica de la Lu, en Granollers, donde estaban calentitas recién hechas, le comento– y yo le doy un pedazo de mi bocadillo de queso. Un néctar de piña y uvas nos quita la sed. Quietud y paz. Y la satisfacción del reto cumplido, del trabajo bien hecho. Como decía Aníbal en la serie El Equipo A: Me encantan que los planes salgan bien

 

Recuerda que puedes visitar mi canal http://www.youtube.com/felizexito y suscribirte si es de tu interés :-)


añadir nuevo comentario


lunes 9 de enero de 2017, 08:40:52
30-12-16: Canal equipada de la Artiga Alta (Montserrat)
Tipo de Entrada: RELATO | 1 Comentarios

En compañía de Jorge remonto la canal equipada de la Artiga Alta, en Montserrat, catalogada como K5 y por tanto de mayor dificultad que la vecina vía ferrata Les Dames (K4), situada en la canal de la Artiga Baixa. Antes, no obstante, visitamos con casco y frontal la Cova Freda de Montserrat, muy próxima a las cuevas de pago de Collbató.

 

Son las diez y cuarto cuando llego al aparcamiento de las cuevas de pago de Collbató (Cueva del Salnitre) después de dejar a Alba en Olesa de Montserrat, que tiene intención en estas cuatro horas que va a durar nuestra matinal de visitar cincuenta belenes que hay repartidos por la ciudad. Jorge llega apenas un minuto después, un cuarto de hora antes de lo establecido; así acabaremos antes. La última vez que estuve en las cuevas, hace muchos años, era posible aparcar bastante más arriba, al final de la carretera, ahora de acceso restringido a partir del aparcamiento de la caseta de información y el merendero situado junto a la ermita de la Salut.

 

Con ropa vieja –tanto, que Jorge trae la camiseta de la Media Maratón de Badalona de 1993– y equipados con frontal y casco, remontamos el evidente sendero que se dirige a la Cueva del Salnitre, que empalma con el aparcamiento antiguo del final de la carretera. De camino, hay algunos plafones informativos que no nos detenemos a leer. Aquí es donde nacen los cientos de escalones que se dirigen a las cuevas de pago. No obstante, nuestra cueva, la Cova Freda, está situada más abajo y no está señalizado su acceso, me imagino que para evitar la presencia de curiosos, imprudentes o ambos.

 

Tras el primer renglón de escalones hacia el oeste, justo donde hay que virar a la derecha (este), nace un senderito con una cruz de pintura roja y blanca típica de GR que viene a decirte “por aquí no” cual mentirosa protectora de la gratuita cueva. Seguimos este sendero hacia arriba unas decenas de metros y pronto salimos a una zona llana en la que un camino sube a mano derecha: este, en apenas uno o dos minutos, nos deja en la entrada a la Cova Freda, provista de una pequeña puerta por suerte abierta.

 

La Cova Freda fue estudiada en 1955 por Llopis Lladó y Thomás Casajuana. Establecieron su recorrido en 150m, su profundidad máxima en 12m, su longitud máxima 60m y su altura máxima entre suelo y techo de 10m. Nada más entrar, encontramos una pequeña sala, el vestíbulo, separada de la siguiente, más ancha y alta, por dos agujeros, uno triángulos bastante pequeño y uno circular por el que nos adentramos. Aquí, obviando una galería sin salida que hay a mano derecha, llamada Corredor de la Gatera, nos adentramos hacia el interior de la cueva por una pendiente mojada resbaladiza arrastrándonos de culo: ¡bien pensado lo de la ropa vieja!

 

De esta manera tan aventurera llegamos a una tercera sala, con una especie de balcón con vistas a la cuarta. Una vez pasados a esta, comenzamos un itinerario circular que emprendemos siguiendo de frente, hacia el fondo de la cueva, y regresaremos por la galería que ahora tenemos a mano derecha. Menudo contraste entre el mundo exterior y la oscuridad y el silencio de aquí: sin duda nosotros somos animales diurnos, no como tres murciélagos posados en el techo boca abajo aparentemente ajenos al paso del tiempo, cual draculines montserratinos. Jorge trata de fotografiarlos pero es difícil que salgan bien.

 

Hacia el final de la cueva hay multitud de bloques dispersos y recovecos entre ellos a los que te puedes asomar e investigar, tanto hacia los lados como hacia abajo. A estos últimos no podemos acceder al no disponer de cuerda. Siguiendo unas marcas de pintura roja circulares, regresamos por otro camino, que incluye un paso estrecho que yo, al ser bastante delgado, paso bastante bien y, en cambio, Jorge se ve más apurado pues se le ve empotrado en la galería, probando de salir poco a poco; diríase que está volviendo a nacer.

 

Una vez en la salita del balcón, deshacemos lo andado hasta el inicio de la cueva y volvemos a ver a luz del sol. Es difícil saber cuánto tiempo hemos estado dentro, pero me imagino que cerca de una hora. Sendero abajo, regresamos al coche y, con ropa nueva, conducimos hasta el centro urbano de Collbató, donde estacionamos ambos coches. Ahora volvemos a echar mano del casco pero también del kit de vía ferrata. La mochila, en cambio, la dejamos aquí; va a ser una excursión rápida en plan ligero. Antes de salir, eso sí, nos comemos unos barquillos de chocolate y yo, además, me bebo un batido de cacao.

 

Son sobre las once y media cuando dejamos atrás a pie el pueblo y a través de la pista que se dirige hacia el restaurante de la Vinya Nova, en la vertiente sud de Montserrat, realizamos la aproximación a la Canal de la Artiga Alta, que es la misma que la de la Artiga Baja o vía ferrata de Les Dames. Eso sí, una vez llegamos a la altura de una especie de muro con puerta, donde debe abandonarse la pista, y remontar parte de la montaña, al llegar al pie de Serrat de les Artigues hay una bifurcación: la vía ferrata les Dames queda a mano derecha, creo que señalizada con marcas rojas, mientras que la Artiga Alta, señalizada con flechas verdes, requiere tomar el desvío a la izquierda.

 

Siguiendo estas últimas señales, las flechas verdes, nos adentramos en la Canal Artiga Alta, más salvaje, solitaria y de mayor dificultad que su vecina Artiga Baixa, que se remonta a través de la vía ferrata Les Dames. Mientras que la que hoy vamos a afrontar es una K5 y es una canal equipada, la otra es una vía ferrata de dificultad K4. Por la vegetación, se nota que por aquí pasa poca gente: diríase que estamos tras la última frontera de Montserrat. El acceso es entretenido. Y el primer paso, una chimenea encajonada de unos 12 metros equipada con minigrapas y cable de vida, espectacular. ¡Qué pasada!

 

Dado que algunas minigrapas estás chafadas, sobre todo al comienzo, es muy útil progresar mediante la técnica de oposición, haciendo fuerza con el culo, la espalda o el pie en la pared de detrás, para lo cual es muy práctico haber venido sin mochila. Arriba del todo, con una cadena, se abandona fácilmente este primer obstáculo y pronto, viene una segunda pared, esta corta, de unos cinco metros, que se supera fácilmente mediante dos tramos de doble cuerda anudada. Contentos y sin saber qué nos espera –yo estuve hace diez años y ya no me acuerdo ni de haber venido–, seguimos remontando la canal, que es más larga que la vecina de Les Dames.

 

De pronto, llegamos al tercer paso equipado, es una locura: unos 30 metros de canal encajonada, resbaladiza, que se remontan con la ayuda de cuerdas dobles anudadas. A unos 10 metros del suelo hay un descansillo que permite dividir este tramo en dos y así descansar, pues el desgaste pasa factura a los brazos. Al no haber cable de vida hay que ir con cuidado, pues si te caes hasta abajo te revientas. Y como colofón final, llegamos al cuarto y último tramo equipado: un muro de unos 15m a superar con doble equipación simultánea: cuerda anudada y cadena.

 

Tras disfrutar de este último paso, la canal equipada nos ha sabido a poco. ¡Queremos más! Pero es lo que hay. Bien podríamos ahora descender rapelando la canal de la Artiga Baixa, pero se nos ha hecho tarde y tampoco es nuestra intención. A través de senderos, tranquilamente, regresamos hasta la pista forestal y el pueblo, que alcanzamos a las dos y media, buena hora para regresar a casa a comer –sin olvidarme de recoger a Alba en Olesa, claro–. Sin duda hemos aprovechado estas cuatro horas en la poco frecuentada vertiente sud de Montserrat, visitando una cueva relativamente poco frecuentada y remontando una canal equipada también poco visitada, incluso “pendiente” de realizar por los de www.deandar.com ¿Qué más se le puede pedir a la última matinal del año?

 

En 2017 estoy impulsando mi canal de Youtube, en verano ya seremos mil suscriptores.  Si deseas visitarlo clica aquí: http://www.youtube.com/felizexito  Un saludo :-)


añadir nuevo comentario


domingo 8 de enero de 2017, 19:02:21
27-12-16: Excursión a Castellterçol desde Sant Feliu de Codines
Tipo de Entrada: RELATO

En compañía de Alba subo hasta Castellterçol desde Sant Feliu de Codines pasando por el Serrat de la Galaieta, el Coll y Serrat de Berenguer, el Collet de les Termes, el Coll de Matafaluga, la ermita de Sant Julià d´Úixols y el castillo de Sant Miquel. En total 14km y 3,5 horas de recorrido a través del bosque mediterráneo, envueltos de naturaleza y alejados de la civilización. Tan sólo nos cruzamos con un ciclista y un motorista en más de doce mil segundos…

 

Son las 9:25 de la mañana cuando inicio con Alba la duodécima y penúltima excursión del año sin tener muy claro si llegaremos a Castellterçol pues no tenemos a mano ningún mapa. No obstante, siempre podemos retroceder así que no nos importa mucho. Si bien la dirección a seguir es clara, hacia el norte y un poco también hacia el oeste, nos vamos a encontrar numerosas pistas forestales por lo que lo ideal es llevar la ruta en el GPS o teléfono móvil.

 

A través del barrio de Santo Domingo, siempre en subida, llegamos hasta la Creu de Terme, con vistas a gran parte del pueblo y a la Serralada Litoral. En la llanura del Vallès se aprecian las ciudades cubiertas de una espesa niebla: Granollers, Montornés, etc. En cambio, aquí arriba, aunque hay nubes, da bastante el sol, cosa que se agradece en esta época del año.

 

A través de una pista forestal, pasamos junto a unas instalaciones de ganado con vistas a los Cingles de Gallifa y a la altura del Bosc de Can Bosc enlazamos con la Ronda Codinenca, sendero de pequeño recorrido señalizado como tal, esto es, com marcas de pintura de color blanco y amarillo. Siguiéndolas, subimos el Serrat de la Galaieta, en el que se halla un poblado ibérico, y alcanzamos el Collet del Berenguer.

 

Un kilómetro más adelante, en el Collet de les Termes, enlazamos con el GR-177 y siguiendo las marcas blancas y rojas, en este laberinto de pistas forestales que surcan los entresijos de esta maraña de bosques mediterráneos. Pasado un amplio collado, cruce de caminos, de nombre Coll de Matafaluga, vislumbramos una ermita románica del siglo X situada a 894m de altura, Sant Julià d'Úixols.

 

La parte abierta está en ruinas. Desde su interior observamos la torre del campanario por dentro, sin escaleras para poder ascender. A través de una ventana de piedra pequeña, se observa el verde paisaje, ¡qué imagen más bucólica! También hay un gran agujero en la pared a través del cual también se ve toda la masa arbórea que nos rodea. En el exterior, Alba me fotografía junto al oratorio restaurado en 2015.

 

Tras un breve descanso en un fotogénico prado situado junto a la ermita y su cementerio, tomamos rumbo a Castellterçol, todo de bajada. Pero en vez de tomar la ancha pista, seguimos un sendero hacia el norte que no está marcado como GR. Acabamos saliendo a otra pista pero, por instinto, retrocedemos y acabamos empalmando con la original en vez de alejarnos. ¡Menos mal!

 

De nuevo en la senda correcta, pasada una masía en la que un cánido nos ladra, acabamos llegando a la ermita de Sant Miquel, románica del siglo XII, situada junto al castillo de Sant Miquel, ambos declarados monumentos de interés cultural en 1949. En este segundo, ahora alojamiento de turismo rural, nos asomamos por una ventana a su patio, también queda fotogénico.

 

Ambos están emplazados a las afueras del pueblo cuyo castillo le da nombre, Castellterçol. Tomamos unas fotos a los viveros que acompañan a la fortaleza y nos dirigimos al núcleo urbano. Antes de tomar el autobús de regreso a Sant Feliu, de la compañía Sagalès, comemos en el bar restaurante El Xup, situado justo al lado de la parada. El menú diario nos cuesta 8,5€ con postre, pan, agua y vino. Tortellini con salsa de cep, arroz montés, cabeza de lomo guisada con setas, crema catalana y una magnífica manera de dar por concluida una excursión: helado de chocolate…

 

En 2017 estoy impulsando mi canal de Youtube, en verano ya seremos mil suscriptores.  Si deseas visitarlo clica aquí: http://www.youtube.com/felizexito  Un saludo :-)


añadir nuevo comentario



Archivo de entradas »

 

 
MadTeam.net | Suscribirte a este blog | Creative Commons License Blog bajo licencia de Creative Commons. | compartir este enlace en Facebook